El masaje ayurvédico es una de las prácticas terapéuticas más antiguas del mundo, con más de cinco mil años de tradición en la medicina india. Su objetivo es restaurar el equilibrio entre los tres doshas — Vata, Pitta y Kapha — que rigen el funcionamiento del cuerpo y la mente.
Utilizando aceites cálidos y técnicas de presión rítmica, esta terapia trabaja profundamente sobre la musculatura, el sistema nervioso y los canales energéticos del cuerpo, conocidos como nadis.